El valor divino de lo humano



"Las palabras son pensamientos a medias asesinadas... Y a su vez, los pensamientos son vivencias a medias asesinadas" decía un sabio escritor. Francamente, no espero agotar, con una simple nota, todo lo que estos dos años me han dejado vivir, pero aún a pesar de eso, quiero dejar plasmadas mis vivencias y pensamientos en unas pocas palabras.


"Enciende todos los caminos de la tierra con el fuego de Cristo que llevas en el corazón". Esta frase, la leí hace ya algún tiempo atrás. Quizás, si la hubiera leído antes no hubiese tenido el mismo impacto que tiene ahora (lo cual me hace reflexionar en lo maravilloso que es la Pedagogía Divina). Y digo impacto, porque cuando uno conoce a una persona, a SÓLO UNA persona, que arda con este fuego de Cristo, la visión del mundo con la cual uno vive toma un giro de 180 grados que termina estremeciendo todo su ser. Un estremecimiento que cambia el corazón de la persona... Obviamente, eso sólo se da si somos lo suficientemente humildes para reconocer cómo Dios nos dice (yo diría que A GRITOS) que por esa vecindad está lo que realmente nos hará felices.



De hecho, son personas escasas en un mundo en donde las personas están contentas con vivir en polleras olvidándose del hecho que tienen alas para volar muy alto. De hecho, con pena lo digo, yo estuve así durante un período de mi vida. Estaba contento de vivir mi vida 'cristiana' para mí y los más cercanos a mi. Estaba convencido que en el mundo es terriblemente difícil encontrar personas (en los países del primer mundo) que quieran realmente luchar por su propia santidad; y que tenía que limitarme a esperar muy poco. Mi compañero de cuarto de Suiza decía que el 99.99% de las personas quieren vivir la vida como lo enseña Hollywood y prácticamente ya estaba por asumir eso como una realidad indiscutible. Sin embargo, existe ese 0.01% de personas que no siguen la corriente del mundo y que por ser fieles a si mismas y a sus ideales, arrastran gentes hacia el Señor. Estas personas aparecen como reliquias raras pero que igual dan esperanza a los que caminamos la Senda del Cristianismo. 



Este tipo de personas, son aquellas que logran unir sus corazones con los de los demás. Personas muy amadas por los que estan cerca de ellas. Que sus corazones arden cuando estan cerca de ellas. Cuando dicen algo tan simple como "¡Vayamos al cine!" o "¡Vayamos a comer sushi!" tienen a su alrededor tantísimas personas queriendo acompañarlas. Son personas que con una simple frase como "¡Ánimo con ese estudio!" te dan un empujón fortísimo para seguir estudiando. Son personas que, como todo ser humano, tienen sus limitaciones: A veces son un poco tercas, otras tantas son peleonas sin ninguna razón en particular; a veces son inconscientes del impacto de algunos de sus gestos, palabras o acciones. Pero aún así, cuando tienen que partir, tienen a su alrededor a muchas personas sólo para despedirlas.



Si alguna vez llegases a encontrar a una de estas personas. ¡Aprovecha ese tiempo que Dios te está regalando para estar con ella! ¡Crece en amistad con ella! ¡Crece en el amor hacia el Señor con ella! Quizás no llegues a ser un excelente amigo como te gustaría serlo, o como otros lo puedan ser con esta persona; pero aún así, atesora por siempre esa amistad que el Señor te pone en frente tuyo. De seguro, esta persona atesorará tu amistad; ya que son estas personas las que te ayudaran en tu caminar hacia la Santidad. Ten presente que estas personas te ayudaran a corregir tus defectos y te ayudaran a luchar por ser lo mejor que podas ser... ¡Te ayudarán a luchar por tu propia Santidad!



"Sólo los Santos cambiarán el mundo". Yo sinceramente lo creo así. Siempre lo he creido y siempre lo creeré. La gente quizás diga que es algo imposible; para mí, no existe imposibles, sino incapaces. Y al conocer gente que sinceramente lucha por su propia Santidad (aún a pesar de sus inconsistencias/incoherencias y defectos), puedo decir que ¡yo también lo quiero demostrar!



P.S. A esas personas que han "sacudido mi mundo": Quizás no sea el momento, ni la forma. Pero quisiera darle gracias a Dios por haberlas conocido. Gracias por brindarme su amistad. De igual manera les pido mil disculpas si alguna vez dije, hice o deje de hacer algo que los haya lastimado. Sepan que como dice Pablo, en muchas ocasiones hago el mal que no quiero y no hago todo el bien que quiero. Aún así, en mi corazón siempre tendrán un lugar muy especial. Y que, al igual que ustedes, continuaré luchando por mi propia santidad. Recuerden que estamos ¡Unidos siempre en el Señor!

Comments

Popular posts from this blog

Meine Leibe

Prayer's efficacy

Always with me Pt.2